SÍNTOMAS INICIALES
Esta historia empieza conduciendo. Volviendo de un viaje a Sevilla, mientras conducía empecé a notar una mancha en la parte superior del ojo. Era fija, oscura, casi totalmente opaca y de un negro rojizo. Al no dolerme nada ni notar escozor ni ninguna otra molestia, lo achaqué al cansancio de los días anteriores. Después supe, a base de ir aprendiendo información sobre la marcha, que hay componentes emocionales en este tipo de lesiones oculares y esta parecía ser una de ellas. Os explico y detallo, pero empezaré por el principio. Me llamo Toni C., vivo en la provincia de Castellón y tengo 52 años. Soy funcionario municipal y estoy casado y sin hijos. Tuve el desprendimiento de retina en septiembre de 2018, ocho meses después de cumplir los 50. En enero de ese mismo año mi padre tuvo un ictus y empezó un calvario de hospitales, consultas, recuperaciones, recaídas y finalmente su muerte en septiembre. Durante ese tiempo mi madre coincidió con él, siendo hospitalizada mientras...